Reciclar una caja de madera

¡Hola! Buenas… Escribo este tutorial por la insistencia de mi amiga y creadora de este blog, que lleva tiempo detrás de mí y por fin me he decidido a recompensar toda su paciencia…

Me gustan mucho las manualidades de cualquier tipo, y desde que descubrí  la pintura que os explico más adelante es muy fácil hacer cosas muy bonitas… Así que hoy os voy a explicar cómo reciclar una caja de botellas de vino. Sé que hay mil tutoriales en internet sobre este mismo tema, pero espero que el mío os enganche un poquito más…

 

MATERIAL NECESARIO:

  • Caja de madera de vino para reciclar
  • Trapo de polvo
  • Pintura Chalk Paint
  • Brocha
  • Lija de grano fino
  • Láminas de decoración
  • Washi tape
  • Pegatinas de decoración

 

♥ PREPARAR LA CAJA

Caja de madera de vino para reciclar

Cogemos la caja de madera de vino y le pasamos el trapo del polvo para eliminar cualquier motita que tenga y… ¡ya tenemos lista la caja para pintarla! Eso es lo especial de estas pinturas, no es preciso preparar el material previamente de ningún modo, se acabó el lijado y la capa de imprimación. No hay que ser un experto para utilizarla ni disponer de un montón de aparatos o materiales para pintar.  Podemos aplicarla directamente sobre cualquier tipo de material (madera natural, barnizada, metal, tela, cemento, terracota, melanina…).

 

♥ PINTAR

Color Provence

En mi caso, yo he escogido el color Provence Chalk Paint de Annie Sloan, pero tenéis un total de 33 colores para elegir.  Este tipo de pintura a la tiza tiene un acabado mate, de aspecto empolvado, que además está muy de moda esta temporada.

Para aplicar la pintura hay que tener en  cuenta algunos aspectos importantes:

  • Hay que revolver muy bien la pintura antes de aplicarla para que los componentes se aglutinen.
  • A mí, personalmente me gusta diluirla con un poquito de agua. Es una pintura bastante espesa y con esto facilitamos que la brocha se deslice mejor, pero recordar, después de echar agua volver a remover muy muy bien y la cantidad de agua debe ser muy poca.
  • La pintura se puede aplicar con brochazos en cualquier sentido, no es necesario seguir la dirección de la veta, pero como yo soy un poco obsesiva y estoy acostumbrada a otras pinturas confieso que sigo pintando siguiendo las direcciones de las vetas…

    Brocha

 

♥ DEJAR SECAR

Podéis aplicar una segunda capa o retocar aquellos sitios que os hayan quedado peor, pero no es preciso, una sola capa suele ser suficiente.

 

♥ ACABADO

Con esto la caja ya estaría terminada de pintar pero ahora podemos:

  • Dejarla como esta: tendrá un acabado un poco rugoso…
  • Aplicar cera especial de acabado para conseguir una pátina más envejecida con Soft Wax de Annie Sloan. Se aplica directamente con un trapo sin pelo o con una brocha sobre la superficie pintada y después se retira el exceso con un trapo limpio.
  • Lijarla. Esta es la opción que suelo escoger yo. Con una lija de grano fino aplicamos sobre toda la superficie sin apretar demasiado. Con esto conseguimos que la superficie quede lisa y da un aspecto de “decapado” . Después de pasar la lija recordar siempre volver a limpiar con un trapo de polvo.

    Lija de grano fino

Con todo esto, ya tenemos la caja pintada y lijada, lista para el siguiente paso que es la decoración.

 

♥ DECORACIÓN

Se puede decorar de mil maneras con pegatinas, letras con relieve, letras pintadas…en mi caso yo he elegido una serie de láminas de papel y washi tape.

Láminas de papel

Washi tape

Cogemos el washi tape que más nos guste y decoramos con el todo el perímetro de la caja. En mi caso he elegido éste que  va al tono de la pintura:

Washi tape elegido

A continuación decoramos la tapa. Para ello seleccionamos la lámina que más nos guste y la pegamos con washi tape.

Con esto estaría más que perfecta, pero en mi caso, para acabar de rematarla he pegado unas letras doradas autoadhesivas con las iniciales de la persona a la que se la voy a regalar

Letras doradas autoadhesivas

y además he puesto un puntito también adhesivo en cada esquina imitando las cabezas de unos clavos.

 

¡¡Y ya está!! Ya tenemos nuestra caja lista para utilizarla o para decorar. Espero que os haya gustado…

Como podéis comprobar, las posibilidades son infinitas, os animo a probar porque es muy sencillo y muy divertido. Si os animáis, ¡¡¡mandadme fotos del resultado para que también tome yo ideas!!!

PD: Os dejo una foto de otra caja que también he decorado con el mismo sistema pero con otro tono de pintura, para que tengáis varios ejemplos…

Me ha caído un brownie (marrón)

¡Hola!

No, no soy vuestra repostera habitual. El otro día hice un brownie que por azares del destino llegó a la dueña de este blog y oye, sin comerlo ni beberlo (bueno, vale, comerlo sí),¡aquí estoy! Me ofrecieron colaborar y voy a intentarlo ^^

Yo también empecé hace unos años a hacer cupcakes, pero no tengo mucha habilidad para hacer cosas “bonitas”, así que tras varios intentos ricos pero poco presentables, creo que de momento me quedo con los bizcochos grandes. Y cuanto más chocolate tengan, mejor.

Esta vez le ha tocado el turno al brownie. Normalmente suelo hacerlo con nueces o simplemente la masa de chocolate, ¡que tampoco es que necesite más para estar bueno! Pero el otro día mi madre compró unos arándanos rojos frescos que resultaban demasiado ácidos para comer crudos, y me dijo que hiciera algo con ellos. En la propia cajita de arándanos venía una receta de galletas, pero preferí hacer un bizcocho. Dudé un poco entre el típico bizcocho de yogur y el brownie, y al final la tableta de chocolate me miró con demasiada fuerza como para resistirme.

Es una receta muy fácil y rápida, se prepara en un momento y solo hay que tenerlo en el horno unos 25 – 30 minutos, así que es perfecto para un apuro. Aquí os dejo los ingredientes:

  • 3 huevos
  • 200 gr chocolate negro
  • 175 gr mantequilla
  • 220 gr azúcar
  • 130 gr harina
  • Extras: frutos secos, arándanos, frambuesas, galletas…

*Aclaraciones: para el chocolate yo suelo utilizar Nestlé postres, que viene en tabletas de 250 gr. Las primeras veces iba quitando esos 50 gramos sobrantes, pero luego nunca sabes qué hacer con ellos, así que podéis meterlos también en la receta, que queda igual de buena. Tema azúcar; va al gusto. Esta receta en principio lleva mucho más de lo que os he puesto ahí, pero me parece demasiado. Yo suelo poner unos 200 gr y es más que suficiente. Id jugando según vuestro gusto.

  1. Derretir la mantequilla y el chocolate en un cacito.
  2. Mezclar en un bol el azúcar con los huevos. Cuando esté bien mezclado añadir la harina.
  3. Añadir el chocolate (cuidado si está muy caliente al mezclarlo con los huevos, mejor esperar un poquito) y removerlo muy bien.
  4. Añadir los extras que hayamos elegido. En este caso, yo puse los arándanos rojos y fue todo un acierto.
  5. Poner la mezcla en un molde para que no quede muy alto. El tiempo de horno dependerá del tamaño del mismo. Para un molde en el que quepa toda la mezcla, serán unos 25 – 30 minutos con el horno precalentado a 180º con calor arriba y abajo. Si ponéis moldes individuales, por ejemplo, con unos 15 minutos podría bastar.

Para comprobar que esté hecho es un poco más difícil que con un bizcocho normal, ya que éste tiene que quedar “crudito” por dentro para que no esté muy seco, y la aguja debería salir manchada incluso cuando hay que sacarlo.

El siguiente paso es contenerse hasta que se enfríe un poco y ser feliz mientras te lo comes 🙂

Espero haberme explicado bien y que os resulte fácil y tan rico como me parece a mí.

¡Un abrazo!

P.D. Lo siento por no tener fotos del paso a paso, que como fue a posteriori… Os dejo una del resultado final.brownie buena